No me molestes mamá, estoy aprendiendo

Hace poco tuve la oportunidad de estar con la directiva del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) del Ministerio de Ciencia e Innovación revisando las líneas estratégicas y que más interés suscitan para Europa y España para la financiación de proyectos de I+D+i.

Me llamó especialmente la atención una sus prioridades, reducir o eliminar el fracaso y abandono escolar en Europa, actualmente situado en el 14,4%.

Para ello han puesto en marcha una comisión para que lleve a cabo un plan de acción concreto para reducir al 10% antes de 2020 el número de estudiantes que abandonan sus estudios, ya que como afirman en su nota de prensa, el abandono escolar prematuro dificulta el desarrollo económico y social, y constituye un serio obstáculo al objetivo de la Unión Europea de lograr un crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

Ayuda contextual en Splinter Cell

La línea recta a la experiencia

Lo reconozco, nunca fui bueno jugando a los videojuegos, pensaba que no era capaz de aprenderme decenas de combinaciones de teclas para hacer según que tipo de cosas.

En mi experiencia profesional he visto varios proyectos de grandes implantaciones de sistemas de información empresariales para la gestión de clientes.

En todos ellos, la resistencia al cambio y adoptar rápidamente los nuevos sistemas, supone un problema para la mayoría de las organizaciones en la que tienen cientos de usuarios en el que en algún momento deben entrar por primera vez y gestionar sus procesos con una herramienta nueva sin que afecte a la productividad de la organización.

He visto desplegar los mejores planes de formación para que la curva de aprendizaje de nuevas tecnologías no suponga un problema para los usuarios. Dependiendo del número de usuarios, el tiempo y lugar que se disponga generalmente se pasa por una formación a formadores, para que finalmente hagan grupos de trabajo y cada uno de ellos imparta al resto de usuarios el contenido formativo diseñado durante semanas.